El País del Cielo Gris

2013-01-10 19.08.39

Vivimos en una Venezuela que se arropa con un cielo gris.

Quisiera que fuera de otra forma, pero mis deseos aun están muy distantes de la realidad que se vive, y vivirá en nuestro país  y es que , para tristeza de unos pocos, los tiempos actuales no son propicios para poder percibir o tener un país diferente, y esto es lo que me ha llevado a escribirte esto.

Quizás la única cuestión relevante, que debería ser preponderante dentro de la mentalidad de cada individuo y que debería, además, constituir el deseo de legado más altruista que se pudiera tener, el de dejar un país mejor, tendía que ser el que ocupara ese lugar. Al menos ese legado, esa herencia, es por la que se debería trabajar para ser entregada a nuestros hijos y es la que honraría, a su vez, a nuestros padres. Venir a este mundo para hacerlo un lugar mejor.

Pero para Venezuela este deseo debe ser mantenido aun en reserva, custodiado por las conductas que harán que un futuro, ojalá que no muy lejano, pueda ser cumplido. Pero mientras eso llega a cumplirse, la necesaria lucha por llevarla a cabo debe ser mantenida. Y es que actualmente muchos son los obstáculos que nos imponen para alcanzar ese deseo, obstáculos que además son infranqueables individualmente y cuya existencia ha sido ,deliberadamente, planeada para cumplir ese rol.

En nuestras conversaciones, o en los reportes de prensa o en las noticias, habrás notado que los comentarios no son nada alentadores desde hace tiempo atrás. Desde problemas de tipo económico, social , de seguridad personal y , el más relevante de todos, el político, todos ellos saturando el día a día, rebosando la capacidad de resistencia de muchos venezolanos y llevando también a gran parte de la población a un estado de abotagamiento y desilusión que se ha vuelto permisivo y tolerante con una serie de conductas improductivas, dañinas y hasta criminales para con nuestro país, y de lo cual no queda más que concluir que son los mismos venezolanos quienes se han transformado en los peores enemigos de Venezuela.

El ejemplo más llamativo más llamativo de todo esto se observó en las pasadas elecciones de gobernadores del 16 de diciembre de 2012, en las que la falta de participación de quienes en apariencia se oponen a las fuerzas del atraso y del anacronismo, permitió que estas tomaran mayor ímpetu.  Sea la forma que se sea la que se le quiera asignar como interpretación a ese fenómeno, el resultado final, que es lo que cuenta, refleja  y apuntala esa idea.

Enemigos de nuestro Propio Terruño.

Siempre se ha afirmado que el venezolano tiene en su personalidad aspectos negativos que marcan su conducir por esta vida, dentro de las que se señalan la falta de apego hacia su propio país. Pueda o no estarse de acuerdo con esta afirmación, lo que si se podría argumentar es que ésta  indudablemente está relacionada con la falta de educación ciudadana. Muestra de ello son son 2 ejemplos básicos:

– El ya citado en relación a las elecciones de gobernadores.

-El comportamiento de los líderes políticos.

Elecciones Fallidas

Sin un incendio acecha tus propiedades , tu casa, o incluso a tu misma familia, el hecho de alimentar el fuego destructor sería una conducta que, a todas luces, no sería conveniente, al menos no para quien tiene mucho que perder y carece del retorcido placer que produce ser piromaníaco. Suena lógico y comprensible, o eso sería lo que habría que esperar en alguien racional.  Pero esto no es así ni fue de esa forma.

Cuando en las elecciones para gobernadores del pasado 16 de diciembre gran parte de los venezolanos, incluidos muchos de los que ya habían participado en las elecciones del 7 de octubre de 2012, en las cuales se reeligió a Higo Chávez como presidente, no acudieron a votar, ingresaron al deplorable grupo de los llamados Abstencionistas. Esta posición, o mejor dicho, la carencia de justificación firme detrás de esa conducta, fue la que ayudó a alimentar el fuego destructor del ejemplo con el que inicié este apartado. El no manifestarse en las urnas de votación sirvió como voto de confianza para que las fuerzas antidemocráticas tomaran mayor fuerza. Esa actitud avivo las llamas.

Pueden esgrimirse las mil y una explicaciones y justificaciones a tal proceder, o señalar culpabilidades a quienes correspondía mantener la cohesión de la población opositora al régimen actual, a saber la MUD ( Mesa de la Unidad Democrática), pero todas estas son un conjunto de razones sin sentido para tratar de dar sustento a una errada decisión personal, individual, de cumplir con una obligación que, es estos tiempos, estaba llamada a ser histórica, el oponerse a un sistema de gobierno autocrático. ¿Y es que acaso se puede argumentar, a modo de defensa, que se cometió un crimen por que no había un policía que impidiera realizar tal acción? La respuesta sería afirmativa sólo en 2 situaciones: que se fuera un criminal o se desconociera la norma o ley, y en el caso de Venezuela, y mayormente en la población opositora, no hay argumento posible para decir que no se advertía lo que podría pasar, es decir, aplicado al ejemplo, el conocimiento de la norma estaba presente.

Escapa a mi entender las causas que determinaron tal conducta, y estoy muy seguro que si de llegar a recibir explicaciones profundas, concienzudas y hasta certeras, seguiría sin poder comprender como una conducta, visible y ostensiblemente autodestructiva, pueda exhibirse. Tal situación raya en la enfermedad mental o el pensamiento criminal, pues es incomprensible que al ver en riesgo su forma de vida liberal-democrática, que permite el libre desarrollo del individuo según sus capacidades y voluntad, que permite también el que dicho desarrollo se concrete en la adquisición, goce y disfrute de los bienes materiales que se obtengan o deseen y que aupa el desarrollo intelectual, tecnológico y moral, y hasta espiritual del individuo, se vea coartado o eliminado; o peor aún, que cada persona pierda aquello que lo define como individuo para ser sólo un asociado, subordinado y asalariado de lo que dictamine una persona erigida como único rector de la vida de un pueblo.

La decisión de abstenerse fue errada, y tal error debe ser señalado a quienes lo cometieron, sino con ánimo de que comprendan la magnitud y alcance de dicho error ( estoy seguro que los hechos hablarán por sí solos recalcándoles este aspecto) sí al menos con la intención de animarlos a que no dejen de participar.

Martin Luther King dijo ” Lo preocupante no es la perversidad de los malvados sino la indiferencia de los buenos”. Más apropiadas y ajustadas a nuestra realidad no podrían venir otras palabras.

Muera La Inteligencia:

El comportamiento de nuestros líderes.

Uno podría esperar que un líder demuestra y exhiba , en su comportamiento y lenguaje, características que sean deseables y ejemplarizantes para aquellos que no tienen o han desarrollado el don del liderazgo.

La probidad en sus acciones , el interés sincero y desinteresado por ayudar al prójimo, el lenguaje y comportamiento correcto y respetuoso, capacidad de resolución de problemas; capacidad para conciliar, dialogar y negociar y mostrar inteligencia y don de mando. Aunque no es la intención mostrar aquí a un ser que vista un pantalón de lycra con un interior arriba de el, o que use capa y además vuele, las características anteriores son algunas que podrían, en mayor o menor cuantía, ser esperadas en el curriculum vitae de cualquier líder, teniéndolas a todas ellas aderezadas por la libertad de conciencia, aspecto éste de suma relevancia para poder actuar con equidad y justicia.

Basta contemplar por un momento las transmisiones de los debates que son realizados en la Asamblea Nacional de Venezuela para ver que se requiere de más esfuerzo cambiar de canal con el control remoto que darse cuenta el tipo de dirigentes que tenemos, en quienes las características que ya fueron mencionadas, están ocultas o perdidas o reducidas a dimensiones tan minúsculas que son de difícil percepción, o para ser más acertado, son de difícil demostración.

En dichos debates lo que abunda es el grito, el insulto, la , descalificación y la carencia de argumentos. estas son tres de las marcas definitorias del discurso de los diputados que apoyan, defienden y justifican al gobierno y a su llamado “proceso revolucionario”. Un discurso además que en forma obscena y descarada demuestra la falta de independencia de criterio, pues es reflejo inmaculado de las opiniones y directrices que emana el mismo poder ejecutivo por boca del presidente de la nación y sus voceros. Peor aún, y como para que cualquier duda respecto a su sumisión quede anulada, los halagos zalameros y la pleitecía que le rinden al Sr. Hugo Chávez, siempre tienen que estar presentes.

A esto se suma que no hay llamados a la concertación y , con tintes hasta peligrosos en extremo para la convivencia ciudadana y pacífica del país, han empezado a demostrar en forma descarada, y auspiciados por la mayoría en la que se encuentran en la asamblea, una conducta discriminatoria hacia la oposición, que enteramente no ha podido responder hacia tal comportamiento en la forma que debería. Este aspecto del chavismo, tóxico, irracional y, como ya dije, altamente peligroso ha contaminado todos los aspectos del funcionamiento de nuestra vida republicana, ya no tan sólo agravando la forma normal del desempeño de las diferentes instituciones, sino además, sembrando una semilla de frutos amargos. De la discriminación, bien sea política, religiosa, cultural o de raza, han surgido los desmanes y oprobios más crueles y despiadados, además de vergonzosos, de la raza humana. El Holocausto Judío, los Gulags rusos, los desastres del Jemer Rojo y la guerra e Bosnia-Herzegovina nacieron y fueron productos de la discriminación. Todas y cada una de esas vergüenzas humanitarias contaron además con el auspicio ,y fueron alimentadas, por líderes que fueron elevados, locura de por medio, a una especie de categoría de semi dioses, por quienes fueron sus seguidores.

Donde existe la discriminación política no puede existir la justicia.

Si estas características que definen, tanto la conducta como las fortalezas de un líder están ausentes, dejamos de estar en presencia de un líder para estarlo sólo ante un monigote, un pelele, que actúa más en consonancia de satisfacer intereses mezquinos e inconvenientes, y como se dijo previamente hasta perjudiciales, para con aquellos a quienes se pretende liderar y servir.

Si eso fuera todo sería fácil resolver lo del liderazgo, pero el hecho de que puedan moldear conductas, que se puedan volver modelos de comportamiento, agrava todo el asunto.

Parte del desastre venezolano deriva del efecto destructor que la dirigencia actual, en especial la chavista, ha tenido sobre la deformación de los principios de convivencia ciudadana y democrática, la cual, desafortunadamente, tardará bastante tiempo en ser depurada.

Siguiendo el ejemplo de la flor de Loto.

Sí habría que afirmar que ninguna tormenta es eterna, todo cielo gris al final se despeja. A pesar del lodazal que la cubre, la flor emerge victoriosa.

Aunque las ideas que he planteado en esta carta parecen dar a entender que no hay salida, y que son demostración de un pesimismo adquirido en función de la realidad venezolana que intenta apabullar nuestra conciencia y voluntad democrática, no es así, ni mucho menos esa es la intención.

Tampoco podría negar que la situación del país es realmente precaria, tanto legal, como social y políticamente.

Ciertamente son tiempos difíciles, y estos se presentan en coyunturas históricas que traen renovación, reacomodos y depuración. Estos son los tiempos que nos tocó vivir y a los cuales debemos prepararnos.

La solución a todos estos problemas radica y está precisamente en el liderazgo. No en el liderazgo tóxico, vacío, discriminatorio y anacrónico de un individuo o del grupo que le apoya, como es el caso actual venezolano, sino en el liderazgo constructivo, democrático, liberal, cívico que debemos y merecemos tener. Este último liderazgo es el que debe ser desarrollado y aupado en todos y cada uno de nosotros, los habitantes de este país.

Esto es lo que deseo que desarrolles, lo que quiero incentivar en ti.

Un país no puede ser exitoso con individuos fracasados.

Un individuo no puede ser exitoso sino cuando se desprende de aquellos aspectos que lo aferran a la mediocridad, esclavizando su espíritu.

En la medida que se entienda el concepto de liderazgo individual, en esa misma medida progresaremos como sociedad.

Esas características, y otras que escaparon a ser mencionadas, son la base del desarrollo de una personalidad justa, comprensiva de su entorno, profundamente humanística y proclive al éxito y a no permitir injusticias.

Esas son las características que evitaran que te escamoteen el derecho de tener y disfrutar un cielo azul y radiante. Esas son las características que quisiera dejarte como legado.

El Analfabeta Ilustrado.

De un tiempo a esta parte he descubierto que escribir es placentero.

Aunque resulte medio cómica la cosa, confieso que este re-encuentro con dicha labor es, no sólo placentera, sino además bastante entretenida y estimulante.

Por lo general todo sigue una secuencia: primero se me ocurre una idea, la cual básicamente consiste  en el inicio y en final de una opinión o un relato, y por ultimo se presenta el contenido entre esos dos extremos. Esa es la secuencia de eventos previa a la redacción y publicación en línea de los desvarios que se me ocurren, y, aunque el primer paso de dicha secuencia me resulta de cierta facilidad, en el segundo la cosa es bastante complicada, tanto en términos de elaboración como del tiempo que puede llevar el concluirlo.

Pero, a fin de cuentas, todo eso resulta fácil, es sólo cuestión de sentarse frente al teclado y escribir. El programa del ordenador se encarga de la eficiente labor de corregir, realizar sugerencias de estilo y sintaxis. En fin, todo era sencillo… hasta que di con algo en particular.

la caligrafía del olvido.

La cuestión que dio en mi frente como si de un proyectil certero se tratara fue el pensar si realmente escribo.

Aunque si bien es claro y manifiesto que lo hago, muestra de ello es precisamente este escrito, no deja de producirme cierta inquietud el hecho que escribir en el ordenador pone la escritura como muy “fácil”.

Toda la labor , a pesar de simplificarse el proceso creativo, se ve facilitada en forma importante por la asistencia que se recibe del ordenador para completar la empresa que nos hallamos propuesto.

De esa “facilitación” precisamente es donde surgió la motivación  para este escrito, no sólo para realizarlo sino para hacerlo en la forma en que lo estoy haciendo.

los alemanes ya no escriben.

Días atrás un titular de un periódico alemán titulaba en primera página, y como título principal, por cierto, hecho en letra cursiva, la alarma de que los alemanes ya no escribían.

Y es que, para ser fieles a la realidad, escribir a mano es difícil y complejo.

Para seguir en estas elucubraciones es necesario detenerse un momento y hacer un pequeño recuento histórico.

El encuentro con la escritura necesariamente debe ser planteado en relación con la escuela, la escolaridad y todos esos años  de estudios en los cuales la toma de apuntes, y la consecuente destrucción de la caligrafía, hacía de obligado requerimiento el escribir. Quizás, y a diferencia de otras profesiones, en medicina el tomar apuntes es una cuestión que persiste en su quehacer diario ( motivo de discusión seria si el empleo de la escritura es el adecuado o correcto, pero eso es razón para otro escrito).

Pero toda esa labor de la escritura fue una preparación que con el tiempo ha cambiado,  cambio forzado e inducido por la tecnología. Probablemente para las generaciones de niños actuales, y las venideras, el escribir pase a ser como un fósil de tiempos antiguos, y es que incluso, ahora, el escribir es una actividad relegada a quizás sólo el ámbito bancario: escribir recibos de depósito y retiro.

Para males mayores los teléfonos inteligentes traen funciones que permiten liberarse del teclado y que ,mediante el dictado, permiten la elaboración de textos.

Nuevamente , la escritura no la tiene fácil.

el idiota latinoamericano.

Pero no todo ésta perdido…

Uno de los fenómenos que vienen en ayuda de la escritura es la mensajería de texto, aunado al uso de twitter, que en algo promueven la escritura, por lo menos a nivel masificado…

Pero esto trae a mi recuerdo unas opiniones que le escuché a Mario Vargaz LLosa, referidas, precisamente, a estos servicios de mensajería, y en las cuales él ponía en duda el valor de esos recursos, fundamentado en la idea del poco trabajo reflexivo e intelectual que exigían. Viéndolo objetivamente, dicha opinión es muy certera y volvemos a lo que fue el inicio de esta discusión  el empleo del ordenador simplifica y facilita mucho el esfuerzo de escribir.

Por eso el escribir estas reflexiones a pulso y con tinta, la exigencia de hacerlo con claridad, evitando errores (los horrores ortográficos aunque no ameriten condena, deberían hacerse tolerables por el esfuerzo), y la pereza de volver a escribir es muy grande si se tiene que rehacer un texto extenso, constituyen una buena manera de combatir la atrofia cerebral inducida por la delegación del uso de la materia gris por la ayuda del ordenador.

Ya veré que otra cosa escribiré.

Fin.

P.D: el presente texto fue realizado enteramente a mano y de una sola vez. Son muy escasas las correcciones que realicé al texto original, y fueron realizadas para dar claridad al texto, el cual, debo reconocer, le encontré fallas en el momento de transcribirlo al blog.

Todo tiempo futuro siempre fue peor

Concluir que en el futuro los tiempos que se vivirán serán peores no es difícil.

La acotación no va referida a la contaminación, sobrepoblación, la capa de ozono y el calentamiento global o al cumplimiento de las profecías mayas. Nada que ver con eventos catastróficos o apocalípticos. La cosa es mucho peor.

El  Chip Perezoso.

A medida que pasa el tiempo, y con el consecuente desarrollo tecnológico, las situaciones del día a día que requieren de esfuerzo, bien sea este físico o mental, se van haciendo cada vez menos exigentes, más fáciles.

Si bien pudiera esperarse que esta “facilitación” forzada de la cotidianidad tendría que producir  como  una especie de explosión creativa en donde las artes, la ciencia o el humanismo en general experimentara algun tipo de nuevo renacimiento, la situación es a la inversa, es decir, tal vez estamos siendo empujados , en forma lenta, progresiva y sin resistencia, a un nuevo oscurantismo.

De ahí el dilema, tal vez el futuro de lo brillante que será nos dejara cegados.

La sub-utilización neuronal o la implantación del chip.

Parte de todos los logros de la humanidad se deben al uso continuado , sean con fines altruistas o no, de la herramienta más creativa y poderosa con la que cuenta el ser humano, que para mi sorpresa, no es el cerebro.

Esa herramienta es el cuerpo humano.

El cuerpo humano, al cual evidentemente pertenece el cerebro de igual apellido, es el que ha permitido que tengamos, alcancemos y desarrollemos todos los artilugios, avances y comodidades que actualmente disfrutamos y tenemos.

Es lo que nos ha permitido poseer un grado de bienestar y satisfacción ( parcial) que ninguna otra generación antecedente ha podido disfrutar  hasta este momento.

Pero todo esto evidentemente tiene su costo, y tal vez sea uno muy alto y peligroso.

Y es que el problema es sencillo de ver pero quizás difícil de afrontar: tanta facilidad nos convierte en atenidos. Detalle este en el que reside lo peor del futuro.

¿Someterse o Adaptarse?

Ejemplarizar los efectos nocivos de la tecnología y la informática no es difícil, baste remontarse un poco al pasado para apreciar que ciertos aspectos del mismo fueron, no sólo beneficiosos, sino además,  y con mayor necesidad en estos tiempos, altamente valiosos.

Sin tener que retornar a tiempos pretéritos distantes, es posible referirse a lo que fueron las experiencias propias de hace unos 20 años atrás, antes del auge de las computadoras y la informática, para poder extraer y hacer presentes algunos ejemplos:

En los tiempos del colegio y de la secundaria, completar una tarea requería de un esfuerzo, que fuere cual fuere la forma en la que se quiera calificar, implicaba la inversión de tiempo y uso neuronal para su finalización. Si era encomendado la lectura y análisis de una novela, no había de otra, era obligado leer la obra asignada. Si se quería acortar camino, el encontrar un libro que permitiera tal acción sumaba aun más esfuerzo al empleado inicialmente, pero igual había que recorrer páginas de esa ayuda e, igualmente, era obligado leerlo y desarrollar algún tipo de análisis o criterio, así fuera mínimo, previo a la labor de vaciarlo en el reporte que era exigido al respecto.

Es decir: no se podía escapar del trabajo.

Eso en el apartado de tener que buscar información. Reportarla era otra cosa.

Vaciar en papel los hallazgos y resultados de las tareas encomendadas era mucho más complejo pues requería de la escritura a manos, algo similar a la forma a como esta disertación fue realizada originalmente.

Escribir era algo penoso, ameritaba hacerlo en la forma más pulcra posible y con la mejor ortografía que se pudiera emplear. Los errores se pagaban caro aunque se podían ocultar con líquidos correctores.

Si se escribía con máquina, a pesar de  resultar un poco más fácil y de mejor presentación, cometer un error era casi tan penoso como hacerlo al no utilizar la ya mencionada máquina de escribir.

Eso sin contar con la toma de apuntes. Aun en la Universidad era indispensable hacerlo a mano.

Aunque las fotocopias facilitaran el trabajo no por ello se estaba exento de usar el cerebro para algo tan sencillo como tratar de traducir y entender el texto que se tenía al frente, y , para ser honestos, hasta los años del post grado esta labor necesaria no era muy diferente.

La Corrupta Informática.

Las situaciones ya mencionadas al final ilustran una idea sencilla y ya conocida desde los albores de la humanidad: para tener algo hay que partirse el lomo, o , lo que es lo mismo, toca trabajar.

Actualmente la cosa no es de esa manera. Ahora todo es más sencillo. La omnipresente y omnisciente red esta al acecho y disposición para ayudarnos.

Aplicado a los ejemplos dados en el apartado anterior, se pueden observar varios elementos que deben ser examinados, previa visualización de los efectos de la red sobre ellos.

Si se quiere buscar información acerca de una obra o novela en particular, probablemente no serán invertidos más de unos 20 a 30 minutos, por lo mucho, en encontrarla en la red, o, para ser más actualizados en el lenguaje , luego de “googlearla”. Se hallará lo que se busca.

Análisis completos, opiniones, entorno histórico de la obra o su autor, ahora son fácilmente asequibles  en sitios como Wikipedia. ¿ Esfuerzo realizado en la averiguación asignada? Cero. ¿No se desea todo el marco de la historia sino simplemente un aspecto en particular? Wikipedia lo tendría de seguro.

Para elaborar un informe todo lo que se requiere son los movimientos de la mano y el ratón, junto con el desarrollo de la técnica del ” copy-paste” y ¡Voilá!, ya se tiene un informe listo.

Submarinismo  con Jacques Cousteau.

Las anteriores fueron muestras de lo que eventualmente sucede en un plano educacional, pero podríamos ver muchas más situaciones en la cotidianidad de nuestras vidas. Para ello tomemos el rol del explorador y sumerjámonos en el océano de la dependencia tecnológica.

La facilidad de estos tiempos modernos se observa en todo nuestro entorno, desde la existencia del control remoto hasta toda la tecnología aplicada y desarrollada para tener los llamados ” entornos inteligentes”: aparatos y artilugios que reconocen nuestros patrones de comportamiento y consumo y se adaptan a ellos.

Sin querer emular a un paciente Tecnófobo, esta situación produce algo de terror y pánico ( correr es inútil pues en algún momento o situación será inevitable caer nuevamente en las garras de la tecnología).

Es indudable que todas estas herramientas y alcances de la ciencia y la tecnología actuales ofrecen incontables beneficios, pero no por ello hay que negar, o cegarse incondicionalmente, a los aspectos negativos que conllevan ,y que se esconden y resguardan, en la sombra de dichos avances. Y es que aquí, precisamente, está la raíz del problema.

Es inevitable en este punto no tener alguna remembranza de los que fue el sistema de gobierno de “Un Mundo feliz” de A. Huxley: toda la humanidad entera gobernada por un grupo pequeño de “Alfas” tecnócratas, quienes deciden el rumbo del resto de sus congéneres ( aunque no necesariamente estos sean sus pares intelectuales).

Esta referencia viene al caso debido a que la dependencia tecnológica que desarrollamos no es más que nuestra propia dependencia intelectual a lo que un grupo de tecnócratas decida o permita, que debe ser, o a donde debe dirigirse, nuestra vida, e incluso, determine la naturaleza de nuestros propios pensamientos; por supuesto, esto visto desde la influencia que ejercen en un plano meramente individual, personal.

Y es que este aspecto negativo de la tecnología iguala al producido por la pobreza, pues en el fondo, las dos situaciones tratan de lo mismo.

No es difícil observar que las aspiraciones personales en muchos aspectos estén enmarcados con la relación que se establece con todos los artilugios y dispositivos que podemos  hallar a nuestra disposición y que están dirigidos a hacer de los problemas cotidianos un placentero paseo dominical.

Bombardeados como estamos , se nos presenta la vida en la que se hace indispensable tener el ultimo celular para poder pertenecer a una red social, el ultimo equipo de sonido para poder desarrollar una sordera de alta fidelidad o un televisor 3-D para centrarnos en sus imágenes y escapar e ignorar el entorno real en el que nos ubicamos.

Por supuesto, tener todo esto y más no esta mal, a fin de cuentas son una manifestación de la inventiva humana, como lo es cualquier pintura, escultura o una obra musical, con la diferencia que no tienen la perdurabilidad  en el tiempo que este otro tipo de manifestaciones posee.

Pero, retomando el tema, todos estos logros  nos hacen dependientes de ellos incluso para estar, mantenernos  o escalar o ganar posiciones sociales. Aunque esto no es lo peor de toda esta situación.

¿En dónde me enchufo?

La cúspide del problema es ocupada por la dependencia intelectual que a su vez genera esa dependencia tecnológica y, como ya fue mencionado para la pobreza, es lo más terrorífico que puede manifestarse.

No vale la pena inventar, ser creativo o innovador, ni tan siquiera vale la pena tratar de serlo, ya que todo esta inventado o lo peor, la versión 2.0 o una actualización venidera vendrá próxima a resolver cualquier problema.

Una persona, al igual que un país, que no piensa, que no genera ideas, que es sumiso y no genera criticas, esta a merced del atraso, de los conflictos y de portar sobre su espalda la carga pesada de la mayor pobreza: la intelectual.

En forma clara la idea tampoco es volverse o volcarse a una vida menonita, pero si el adoptar todos estos avances usándolos para promover el crecimiento de individuos preparados intelectualmente para adaptarlos a un medio ambiente en el que ellos mismos sean generadores de ideas y soluciones, de personas que sean preparadas en ciencias que promuevan el desarrollo y en artistas que estimulen y reflejen ese crecimiento del espíritu humano.

Estos aspectos visibles sin dificultad alguna en los países que son abanderados en el registro de patentes ( esta constituye la mejor muestra objetiva de ese desarrollo), son los que deben ser inculcados en la mentalidad de las personas y pueblos, con mucha más razón en un país como Venezuela, para poder combatir las iniquidades sociales y de desarrollo que son las que impedirán que el futuro de la humanidad  sea tan brillante y de solaz perpetuo como se espera o desea.